Una apuesta de terror psicológico con bajo presupuesto ha revolucionado las salas de cine en múltiples países. ‘Backrooms’, dirigida por el youtuber y cineasta de 20 años Kane Parsons, se ha posicionado como la película más taquillera en 42 naciones, incluyendo Estados Unidos, Canadá, México, Reino Unido y varias regiones de Latinoamérica. Su estreno apunta a extenderse próximamente a mercados europeos y asiáticos.

El filme parte de una historia que fusiona el concepto de espacios liminales —lugares de transición reconocidos en leyendas urbanas y relatos virales de internet— y su potencial para generar una atmósfera inquietante. La trama comienza con la aparición de una extraña puerta en el sótano de una tienda, que conduce a lo desconocido cuando desaparece un paciente en una dimensión paralela. La protagonista, interpretada por Renate Reinsve, busca rescatarlo enfrentándose a un caos laberíntico más allá de la realidad.

El proyecto nació a partir de una serie de YouTube creada por Parsons que, inspirada en el género creepypasta, atrapó a una audiencia joven y dinámica. Con un presupuesto de producción de 10 millones de dólares, ‘Backrooms’ logró multiplicar esa inversión por diez en recaudación, alcanzando más de 118 millones en taquilla global, una cifra significativa para un filme independiente. Su producción corrió a cargo de A24, conocido por apostar por cine de autor como ‘Hereditary’.

Uno de los aspectos que más destaca es la respuesta del público juvenil, principalmente menores de 21 años, quienes han convertido esta película en un fenómeno. La fusión de estética retro, terror psicológico y la influencia digital ha sido clave para atraer a nuevas generaciones a las salas tradicionales, un reto para la industria cinematográfica actual.

La distribución continúa expandiéndose con próximos estrenos en España, Rusia, Malta, Panamá, Bélgica, Suiza, Alemania y Singapur, consolidando a ‘Backrooms’ como una propuesta vigente que reinventa el género de terror desde una perspectiva indie y digital.

El filme también destaca por la participación de Chiwetel Ejiofor, quien aporta una actuación sólida en esta historia en la que el miedo se manifiesta tanto en lo tangible como en lo intangible, explorando dimensiones y realidades alteradas.