Un fenómeno sin precedentes marcó la taquilla este fin de semana: tres películas dirigidas por creadores surgidos en YouTube ocupan simultáneamente los primeros puestos de recaudación en Estados Unidos. Este hito, impensable hace apenas un par de años, demuestra cómo los nuevos talentos digitales están transformando la industria cinematográfica tradicional.
La película “Backrooms”, dirigida por Kane Parsons, un joven de 20 años que construyó su audiencia en YouTube antes de filmar profesionalmente, recaudó récords con 81.4 millones de dólares en Norteamérica y 118 millones globalmente en su estreno. Parsons se convirtió así en el director más joven en la historia de A24 en lograr un estreno tan exitoso con una película original.
Por su parte, “Obsession”, dirigida por Curry Barker, de 26 años, siguió un camino similar. Tras publicar gratuitamente su filme de metraje encontrado “Milk and Serial” en YouTube, su nuevo proyecto fue adquirido en el Festival Internacional de Cine de Toronto por Focus Features. “Obsession” sorprendió al incrementar sus ventas en la segunda y tercera semana, algo inusual fuera de temporadas festivas, emulando un fenómeno no visto desde “E.T.” en 1982.
Completando este trío está “The Amazing Digital Circus: The Final Act”, que generó 7.8 millones de dólares solo en un día en más de 2,200 salas de Fathom, superando en las preventas a otros estrenos esperados. La serie animada vinculada a esta película acumuló 25 mil millones de vistas en YouTube y se posicionó entre las cinco más vistas en Netflix a nivel global en sus primeras dos semanas.
La conexión entre estos creadores y las audiencias radica en la autenticidad y la falta de cinismo comercial. James Wan, productor asociado a “Backrooms”, destacó que Parsons se centra en cumplir con las expectativas reales de sus seguidores, lo que explica la respuesta masiva del público. Además, tanto “Backrooms” como “Obsession” superaron en taquilla el último estreno de Disney relacionado con Star Wars, mostrando un cambio en la preferencia del público de la Generación Z por historias originales frente a franquicias consolidadas.
Este fenómeno señala a Hollywood que los modelos tradicionales de producción y promoción de cine están perdiendo terreno frente a creadores que primero consolidan una comunidad digital auténtica. Los nuevos protagonistas no son necesariamente quienes tienen grandes presupuestos o filmografías extensas, sino aquellos que emergen con un seguimiento genuino en internet.
