El Campamento IV, situado a unos 7,900 metros de altura en el Everest, se ha convertido en un vertedero de desechos tras la última temporada de escalada que superó récords de ascensos en un solo día. Restos de tiendas, botellas de oxígeno vacías, latas de comida y equipos rotos y abandonados cubren la zona conocida como South Col, punto clave antes de ingresar a la denominada “Zona de la Muerte”.

Las imágenes virales difundidas a través de redes sociales muestran este deterioro visual y ambiental en uno de los lugares más extraordinarios del planeta, generando preocupación por la huella que deja la creciente masificación del Everest. El Campamento IV, ubicado entre el Everest y el Lhotse, representa el último refugio para los alpinistas antes de enfrentar las condiciones extremas por encima de los 8,000 metros.

A pesar de esfuerzos puntuales para retirar basura en temporadas anteriores, la limpieza en estas zonas alpinas sigue siendo extremadamente compleja y peligrosa debido a las condiciones climáticas adversas, la altitud y la dificultad logística. La temporada reciente, marcada por la llegada simultánea de cientos de escaladores, amplificó el problema al sobrepasar la capacidad y los protocolos de manejo de residuos.

Este escenario ha generado una reacción crítica en la opinión pública y en comunidades digitales, que cuestionan la responsabilidad tanto de las compañías comerciales de expediciones como de los propios montañistas. Usuarios han señalado la falta de compromiso ambiental y el “orgullo desmedido” que justifica dejar basura pese a la facilidad de limpieza personal. Algunos proponen invertir en tecnología y recursos para realizar campañas de saneamiento aéreo y continuar con la recuperación de la montaña.

El debate abre la necesidad de revisar y reforzar las normativas para proteger el ecosistema del Everest, cuya fragilidad es cada vez más evidente frente al incremento del turismo extremo. La montaña, símbolo de desafío y aventura, requiere un manejo más sostenible para salvaguardar su valor natural y cultural.