La inauguración de la sección "Horror Andino" en el Festival Internacional de Cine de las Alturas cautivó a un público numeroso en las salas de Cine Annuar Shopping, Cine Auditorium Julio Lencina y el Complejo Cultural Manka Fiesta de La Quiaca, con una programación dedicada al cine de terror de la región andina.
La primera función reunió una sala completa en Cine Annuar Shopping para la proyección de la película El Susurro, evento que contó con la presencia de sus productores y del padrino de la sección, Gonzalo Calzada. La experiencia se enriqueció con la aparición del personaje “Ukako”, que recorrió las salas ambientando la jornada. Paralelamente, en La Quiaca se proyectó Chuzalongo, fortaleciendo el interés del público joven por el género de terror en el interior provincial.
La programación continuó durante la noche en Cine Auditorium Julio Lencina, donde las salas se decoraron especialmente para las proyecciones de El Soldado y el Diablo y La Virgen de la Tosquera, creando una atmósfera inmersiva para los espectadores.
Además de las funciones, el encuentro incluye un espacio de diálogo titulado “Encuentro de Cine de Terror”, con la participación de directores destacados como Diego Bellocchio, Roxana Ramos y Fernando Díaz, bajo la moderación de Gonzalo Calzada. Este panel abordó la producción y crecimiento del cine de terror en Argentina y Latinoamérica.
La programación itinerante de "Horror Andino" llevará las películas a diversos puntos de la provincia de Jujuy, ampliando el acceso del público a este género cinematográfico y promoviendo el federalismo cultural del festival.
- En Purmamarca, se proyectarán las películas Serafina y El Susurro.
- En San Salvador de Jujuy, se presentará Mitra, apaga la luz para ver con la presencia del director.
- En San Pedro, se exhibirán El Desentierro y El Susurro en el Centro Cultural Casa de la Cultura.
- El cierre del festival incluye una muestra de cortometrajes de "Horror Andino" en Cine Auditorium y la proyección de Nicacio en la oscuridad junto a Chuzalongo en El Carmen y en la capital.
Esta iniciativa destaca por su apuesta a llevar el cine andino de terror más allá de los centros urbanos, consolidando al festival como un espacio que promueve la descentralización del arte y conecta con audiencias diversas dentro de la provincia.
