Durante la ceremonia del Festival de Cannes, John Travolta recibió una Palma de Oro de honor de forma inesperada, un reconocimiento que el actor calificó como aún más significativo que un Óscar. Visiblemente emocionado, agradeció el homenaje y reconoció el simbolismo personal que tiene este galardón, asociado a las películas que más ha admirado a lo largo de su carrera.

El homenaje coincidió con la presentación de su debut como director en Cannes, con la película “Propeller One-Way Night Coach”, basada en la novela que Travolta publicó en 1997. La cinta, que se exhibió fuera de competición, cuenta con la participación de su hija Ella Bleu Travolta y refleja la pasión del actor por la aviación.

Desde niño, John Travolta mostró un interés intenso por volar, afición que le ha llevado a acumular miles de horas de vuelo y obtener varias certificaciones como piloto. Esta pasión también se integró en su filmografía, pilotando aviones en películas como «Mira quién habla» y «Broken Arrow». Su ópera prima como director narra un viaje nostálgico inspirado en sus propias vivencias aéreas durante la época dorada de la aviación.

La película protagoniza a un joven entusiasta de los aviones interpretado por Clark Shotwell, y a su madre, cuyo papel encarna Kelly Eviston-Quinnett, quienes emprenden un largo viaje lleno de escalas. La trama destaca tanto el amor por el vuelo como las relaciones familiares, retratadas con un enfoque sensible.

Este reconocimiento se suma a otros homenajes realizados durante el festival, incluyendo una Palma de Oro otorgada a Peter Jackson en la apertura y una próxima distinción a Barbra Streisand en la clausura.