La película “El ser querido” plantea una historia donde las decisiones equivocadas generan una trama poderosa. Su director, Rodrigo Sorogoyen, presenta este largometraje como su primer título en competición por la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes, donde también participa Victoria Luengo con otro filme. Javier Bardem vuelve a este festival, que conoce bien, sumando experiencia tras su premio de interpretación en 2010 con “Biutiful”.
La esencia del relato gira en torno a Esteban, un cineasta con dos Oscars que regresa a España desde Estados Unidos para rodar una película y reconectar con Emilia, su hija a quien abandonó años atrás. Aunque ella es una actriz poco reconocida, él insiste en darle un papel protagonista como un acto de reconciliación. Sin embargo, la carga emocional de sus pasados, marcada por adicciones y conflictos, complica la relación durante el rodaje de un drama histórico que aborda el colonialismo español en el Sahara.
Sorogoyen destacó que el núcleo dramático reside en los diferentes relatos que padre e hija tienen de su historia común, lo que genera tensiones permanentes cargadas de reproches y silencios significativos. La guionista Isabel Peña, colaboradora habitual del director, resaltó que colocar a dos narradores de historias en una dinámica semejante a la de un padre e hija potencia la conflictividad y la complejidad del relato, que se vuelve cada vez más intensa a lo largo del filme.
En este ambiente cargado de suspicacias y resentimientos, “El ser querido” mantiene una tensión dramática comparada con los thrillers anteriores de Sorogoyen, “El reino” y “As Bestas”. La interpretación de Bardem y Luengo aporta profundidad a esa atmósfera de incomodidad y confrontación, transformando malas decisiones en un argumento que atrapa al espectador.
